¿Te acuerdas de aquella promesa brillante de Telly? Aquella compañía que llegó al mercado con la idea de ofrecer televisores grandes y modernos sin coste alguno? La propuesta sonaba casi demasiado buena para ser verdad, y parece que lo era. En verano de 2023, la marca anunció que iba a enviar 500.000 televisores, pero hoy sabemos que las cifras distan mucho de lo prometido.
La cruda realidad tras el reclamo publicitario
Telly apareció en nuestras vidas con un televisor 4K HDR de 55 pulgadas, ¡un diseño atractivo! Pero había un truco: los usuarios debían aceptar publicidad constante y que sus datos fueran recopilados. Y aunque inicialmente se hablaba de millones de unidades en los hogares, la realidad ha sido bien distinta. Según un informe reciente, solo han llegado 35.000 televisores a los salones españoles, lejos del impacto esperado.
Aparte del escaso número de entregas, los problemas no han hecho más que acumularse. En el proceso de envío, alrededor del 10% llegaban dañados. Aunque cambiaron a otra empresa logística para reducir esos fallos, las quejas por problemas técnicos siguen lloviendo.
A pesar de estas dificultades, Telly ha logrado generar ingresos anuales significativos –22 millones de dólares en su tercer trimestre– gracias a su modelo basado en publicidad y recopilación de datos. Sin embargo, muchos se preguntan si este tipo de negocio realmente vale la pena o si estamos simplemente tirando nuestra privacidad a la basura por un televisor ‘gratuito’. La historia continúa y nosotros seguimos atentos al desenlace.

