En un giro inesperado de los acontecimientos, Palma se ha visto envuelta en un nuevo escándalo que deja a más de uno con la boca abierta. En menos de 24 horas, dos clientes fueron detenidos por no abonar sus estancias en hoteles de lujo. La historia comienza el pasado fin de semana, cuando la Policía Nacional recibió una llamada sobre un cliente problemático en un exclusivo establecimiento hotelero. A eso de las 12:30 del domingo, los agentes llegaron al lugar y se encontraron con un huésped que debía nada menos que 3.400 euros.
No solo eso, sino que este mismo individuo también estaba siendo buscado por no devolver un coche de alquiler tras finalizar su contrato. ¿Quién se atreve a hacer esto? Mientras los responsables del hotel intentaban resolver la situación, el cliente mostró una actitud agresiva y se defendió usando tarjetas bancarias que simplemente no funcionaban.
Un segundo caso que deja mucho que desear
Poco después, la policía recibió información sobre otro incidente similar. En esta ocasión, otro cliente había tenido problemas para pagar unos 900 euros, alegando fallos con sus tarjetas. Prometió saldar su deuda al día siguiente pero, como era de esperar, volvió a enfrentarse a los mismos inconvenientes. Las evasivas empezaron a fluir y hasta le ofrecieron múltiples enlaces para realizar el pago.
La historia se tornó aún más curiosa cuando el hombre explicó que tenía amigos en Palma dispuestos a ayudarle económicamente… aunque resultó ser una trampa porque fingió llamarles usando su propio número. Finalmente, tras investigar a fondo y comprobar las inconsistencias en su relato, la policía lo detuvo bajo la acusación de estafa.
Estos incidentes nos hacen reflexionar sobre cómo algunas personas creen poder aprovecharse sin consecuencias. La comunidad no puede quedarse callada ante estas situaciones; es fundamental poner límites y recordar que todos somos responsables del lugar donde vivimos.

