Desde que Dolby Atmos hizo su debut en 2012 con la entrañable película Brave de Disney Pixar, el cine ha cambiado para siempre. Más de 3.000 películas han abrazado esta tecnología que, hoy en día, se ha convertido en un pilar fundamental para disfrutar del séptimo arte. Y es que el sonido es clave para sumergirnos en la historia, crear emociones y, sobre todo, hacernos sentir parte de lo que ocurre en pantalla.
Una experiencia sonora sin igual
A medida que se acercan los Óscar, programados para el próximo 16 de marzo, todas las miradas están puestas en la categoría de Mejor Sonido. Este año, hay algo que une a las cinco películas nominadas: han sido mezcladas con Dolby Atmos. Este sistema no solo nos permite escuchar los sonidos desde los lados o al frente; ¡no! Nos envuelve con una experiencia tridimensional donde incluso podemos percibir ruidos provenientes de arriba.
La magia detrás de Dolby Atmos radica en su capacidad para mover los sonidos dentro del espacio cinematográfico con una precisión asombrosa. En palabras sencillas: hace que todo suene más realista y envolvente. Las películas como F1: La película, Frankenstein, Una batalla tras otra, Los pecadores y Sirat, aunque tan distintas entre sí, comparten un enfoque innovador hacia el sonido, utilizándolo desde el primer momento como una herramienta creativa vital.
Pensar en los detalles del audio es fundamental; cada silencio y efecto ambiental cobra vida gracias a esta tecnología avanzada. Las salas equipadas con Dolby Atmos ofrecen una claridad y profundidad inigualables que elevan la experiencia del espectador a otro nivel, especialmente en lugares emblemáticos como el Dolby Theatre, donde tendrán lugar los ansiados premios.
No podemos olvidar mencionar que más de 7.500 cines alrededor del mundo están equipados con esta maravilla sonora y España cuenta ya con más de 200 pantallas dispuestas a sorprendernos. Desde música hasta videojuegos y deportes en vivo, Dolby Atmos ha revolucionado múltiples sectores más allá del cine.

