En Oviedo, Guillermo Almada, el entrenador del Real Oviedo, ha compartido sus reflexiones sobre el estado actual del equipo. Consciente de que no todo es táctica y técnica, hizo hincapié en que “no nos puede fallar lo mental”. La presión que sienten los jugadores es palpable, y él sabe que un triunfo ante el Girona podría ser el empujón que necesitan para cambiar su suerte.
Un camino hacia la victoria
Con un enfoque claro, Almada subrayó la importancia de conseguir esa ansiada victoria. “Necesitamos sumar de tres”, dijo con determinación, apuntando a una racha positiva que permita al equipo recuperar la confianza. El próximo partido se presenta como un verdadero reto; el Girona es un rival fuerte con jugadores talentosos y un buen entrenador. Pero a pesar de eso, Almada tiene los ojos puestos en su propio equipo: “Nos preocupa tener un buen partido nosotros”, enfatizó.
A medida que se acerca el encuentro, también dejó entrever posibles cambios en la alineación inicial. “Juegan los que están mejor”, afirmó con seguridad. Es evidente que busca ajustar las piezas para lograr ese funcionamiento colectivo tan necesario para salir adelante.
No obstante, no se olvidó de mencionar la situación del mercado de fichajes. Aunque está buscando reforzar el ataque, Almada reconoció lo difícil que es encontrar nuevas incorporaciones: “No es una situación fácil”, pero confía en los nuevos jugadores ya integrados al grupo.
Cerrando su intervención, habló sobre la presión y el apoyo incondicional que deben recibir por parte de la grada: “El tener un resultado positivo generará confianza”. Sin duda alguna, este enfrentamiento contra el Girona será crucial para reencauzar las esperanzas del club y sus aficionados.

