En Madrid, a 30 de enero, la historia de Luigi Mangione ha dado un giro inesperado. Este joven, acusado del asesinato a tiros de Brian Thompson, el CEO de UnitedHealthcare, no tendrá que enfrentarse a la temida pena capital. Todo gracias a una decisión tomada por la jueza federal Margaret Garnett, quien ha desestimado dos cargos que podrían haberlo llevado a esa condena. Uno de esos cargos era por violación a la ley de armamento y otro por asesinato con arma de fuego, este último el que realmente le ponía en la línea directa hacia la muerte.
Una batalla judicial que comienza
Aunque el peso más grave se ha levantado un poco sobre sus hombros, el camino para Mangione sigue lleno de incertidumbres. Las pruebas recuperadas en su mochila durante su arresto han sido aceptadas para el proceso judicial. El jurado se seleccionará el 8 de septiembre y está previsto que todo empiece oficialmente el 13 de octubre. Sin embargo, es importante señalar que aún enfrenta un cargo separado por asesinato en Nueva York, donde la pena capital no existe; pero curiosamente, todavía no hay fecha fijada para ese juicio.
Recordemos que Mangione fue detenido en un McDonald’s en Altoona solo cinco días después del trágico evento donde supuestamente disparó contra Thompson frente al hotel Hilton Midtown en Manhattan. Este empresario tenía una larga trayectoria en el sector asegurador y había asumido hace poco tiempo las riendas de su división en UnitedHealthcare.
Los investigadores apuntan a que detrás del acto violento podría haber rencor hacia una industria sanitaria privada acusada frecuentemente de rechazar las reclamaciones legítimas de sus clientes casi sistemáticamente. Al final del día, esta historia nos deja preguntándonos: ¿hasta dónde puede llegar una persona cuando siente que ha sido tratada injustamente?

