En un escenario marcado por la tensión creciente entre Irán y Estados Unidos, el país persa no se ha quedado de brazos cruzados. En las últimas horas, Irán ha intensificado sus esfuerzos diplomáticos con naciones vecinas, justo cuando el presidente estadounidense, Donald Trump, ha dejado claro que tiene planes de dialogar con Teherán en los próximos días. Sin embargo, también ha reafirmado su postura amenazante al desplegar una flota de guerra en la región.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, ha estado en contacto directo con el emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani, y el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif. A estos líderes les ha reiterado que Irán está comprometido con «el diálogo y la diplomacia digna», instando a Washington a dejar de lado las provocaciones y buscar una solución pacífica a los problemas actuales.
La búsqueda de estabilidad regional
Según informa IRNA, en estas conversaciones se han abordado temas cruciales sobre la situación regional y cómo reducir tensiones para lograr una estabilidad duradera. Pezeshkian no escatimó en expresar su gratitud por el «apoyo constante y fraternal» que Irán recibe de Qatar y Pakistán. El mensaje es claro: Teherán aboga por una «diplomacia digna basada en el derecho internacional» donde el respeto mutuo predomine.
El líder iraní lamentó que su país nunca haya sido iniciador de conflictos ni esté interesado en guerras que solo traen sufrimiento. Y es que si Estados Unidos realmente desea avanzar hacia negociaciones fructíferas debe abandonar esas actitudes provocadoras.
A esta ola de contactos se suma también la actividad del ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi. Este viernes viajará a Turquía para discutir la delicada situación regional ante las crecientes amenazas estadounidenses. Araqchi está comunicando a sus homólogos en varios países como Egipto o Emiratos Árabes Unidos cuál es la postura oficial de Teherán frente a las acciones beligerantes.
Con esta red diplomática activa, los líderes iraníes subrayan la importancia de manejar cualquier conflicto potencial con responsabilidad; porque al final del día lo que está en juego es la seguridad colectiva de toda una región.

