En Palma, la sombra de un hombre ha comenzado a desvanecerse, y con ella las historias desgarradoras de cinco mujeres que se atrevieron a hablar. Este individuo, un español de 34 años, no solo ha sido detenido por drogar y violar a estas mujeres; también ha dejado cicatrices imborrables en sus vidas.
Las primeras denuncias llegaron hace unas semanas. Dos valientes decidieron romper el silencio y relatar lo que habían sufrido. Una de ellas recordaba cómo años atrás fue víctima de una manipulación horrible: este hombre la drogo para cometer actos inhumanos. La otra, atrapada en una relación tóxica, confesó que su amor se transformó en una pesadilla de maltrato psicológico.
La investigación destapa más atrocidades
A medida que la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) profundizaba en el caso, otras voces comenzaron a sumarse al lamento colectivo. Dos jóvenes revelaron momentos espeluznantes: despertarse desnudas en su cama, sin recuerdos claros y con marcas visibles en sus cuerpos. ¿Cómo es posible que esto suceda? La quinta víctima, que apenas era una adolescente cuando conoció al agresor, compartió su propia tragedia: violencia psicológica y agresiones sexuales disfrazadas de amor.
Además, esta joven relató cómo él grabó un video durante uno de los ataques, posiblemente conservando más imágenes como pruebas del horror vivido. Los investigadores encontraron fotografías y conversaciones que corroboraban sus testimonios; pruebas irrefutables del daño causado durante años.
Finalmente, los policías dieron con el paradero del sospechoso y lo detuvieron. Su teléfono móvil fue confiscado para investigar si contenía más material incriminatorio. Hasta ahora, al menos cinco mujeres han dado un paso adelante para hacer justicia y contar su verdad. Aunque la puerta está abierta a nuevas denuncias, el camino hacia la sanación será largo para estas víctimas.

