La escudería británica McLaren ha salido airosa de un contencioso legal que se había vuelto bastante mediático. Tras un juicio que tuvo lugar en Londres, el equipo de Woking ha conseguido imponer su postura y ahora recibirá nada menos que 10,2 millones de euros como indemnización por daños y perjuicios. Todo esto después de que Álex Palou, tetracampeón de la IndyCar, incumpliera el contrato que lo unía a ellos.
Una batalla llena de giros inesperados
Este episodio comenzó en 2023 cuando Palou decidió regresar a Chip Ganassi Racing, dejando atrás su papel como piloto reserva en McLaren. En ese momento, las puertas de la Fórmula 1 parecían cerrarse para él y fue entonces cuando las cosas empezaron a torcerse. McLaren había integrado a Oscar Piastri en su alineación junto a Lando Norris, dejando al español en una situación complicada.
El fallo del juez ha dado la razón a McLaren, argumentando que Palou vulneró la ley al no cumplir con sus compromisos contractuales. Esto ha llevado al equipo a exigir no solo el pago mencionado anteriormente, sino también los intereses acumulados y el reembolso de sus gastos legales en una nueva vista.
Zak Brown, CEO de McLaren Racing, no ocultó su satisfacción tras conocer el veredicto: «Es un resultado que consideramos justo. Hemos demostrado claramente que cumplimos con nuestras obligaciones contractuales hacia Álex y respetamos lo acordado». Estas palabras reflejan el alivio y la necesidad de justicia del equipo después de tantas complicaciones.
A medida que esta historia se desarrolla, queda claro que las decisiones tomadas dentro del mundo del motor pueden tener repercusiones muy serias. En este caso concreto, parece que tanto Palou como McLaren tendrán mucho más que decir en futuros capítulos.

