En un mundo donde la tecnología avanza a pasos agigantados, nos encontramos con algo que no solo inquieta, sino que también pone en jaque nuestra privacidad. Un reciente informe del Tech Transparency Project ha revelado una preocupante realidad: hay un montón de aplicaciones disponibles en las tiendas oficiales de Google y Apple que permiten desnudarnos digitalmente sin nuestro consentimiento. La cuestión va más allá de un simple escándalo; es una alarma social.
Esto no es un fenómeno nuevo, aunque sí parece estar cobrando fuerza. Recordemos el caso de Grok, el chatbot lanzado por Elon Musk, que generó millones de imágenes sexualizadas en cuestión de días. El problema se extiende como la pólvora, ya que cualquier persona puede acceder a estas herramientas sin apenas esfuerzo.
Un mar de aplicaciones peligrosas
El análisis del TTP indica que existen más de 100 aplicaciones capaces de crear desnudos digitales. Con solo buscar palabras como “desvestir” o “desnudar”, uno se encuentra con una larga lista diseñada para generar contenido pornográfico deepfake no consensuado. Y lo alarmante es que esto no se limita a EE.UU., sino que también está presente en Europa y España.
Los datos son impactantes: se han encontrado hasta 55 apps en Google Play Store y otras 47 en la App Store, sumando más de 700 millones de descargas. Es evidente que tanto Google como Apple están lucrando con este tipo de contenido, ya que se llevan su parte cada vez que alguien compra o suscribe a estos servicios. ¿Cómo pueden permitirlo?
Aparte, las clasificaciones por edades son otro tema delicado. Algunas de estas apps son etiquetadas como aptas para adolescentes, lo cual facilita aún más el acceso a los menores. Es inaceptable pensar que nuestros jóvenes puedan tropezar con este tipo de contenido tan fácilmente.
El funcionamiento es escalofriante: el usuario sube una imagen y ¡voilà! En cuestión de segundos aparece una versión sexualizada creada por IA. Aunque no sean fotos reales, la capacidad para engañar es aterradora y puede tener consecuencias devastadoras para quienes son víctimas.
¿Qué hacen Apple y Google al respecto?
A pesar de sus políticas contra este tipo de contenido, la aplicación parece ser inconsistente. Tras el escándalo del informe, ambas compañías han comenzado a retirar algunas apps señaladas, pero esto plantea preguntas sobre cómo lograron colarse en primer lugar.
Tanto Apple como Google han manifestado su intención de revisar las aplicaciones identificadas por el TTP; sin embargo, queda claro que deben intensificar sus esfuerzos para protegernos realmente frente a estos abusos tecnológicos.
Y aquí estamos nosotros, los usuarios comunes enfrentándonos a esta nueva realidad donde nuestras imágenes pueden ser manipuladas y utilizadas sin nuestro permiso. Es tiempo ya de exigir respuestas contundentes y acciones efectivas para poner fin a esta problemática antes de que sea demasiado tarde.

