El escritor Kiko Amat, originario de Sant Boi de Llobregat y conocido por su aguda pluma, ha sido el protagonista del último episodio del videopodcast ‘Libros y Cosas’. Su obra más reciente, ‘Dick o la tristeza del sexo’, una novela que aborda el despertar sexual de un adolescente, fue publicada hace un año y ha dejado huella en muchos lectores.
En esta conversación con Inés Martín Rodrigo y Álex Sàlmon, Kiko se muestra auténtico y sin tapujos. Habla de cómo la escritura es una forma de revancha para aquellos que alguna vez se sintieron alienígenas. Nos comparte su experiencia personal: “Escribir es un intento desesperado por conectar con el mundo”, dice, a la vez que reconoce que este camino también te aísla aún más.
La paradoja de ser escritor
Kiko argumenta que dedicarse a escribir novelas es uno de los trabajos más solitarios. A diferencia de otros ámbitos creativos como el cine o la música, donde hay colaboración constante entre varios artistas, él siente que cada página escrita es un acto solitario. “Te metes en un oficio aislante por definición; estás solo ante el papel”, añade. Es una verdad cruda pero realista: lo que empieza como una búsqueda de conexión puede llevarte a una soledad profunda.
Así que mientras algunos ven la escritura como un medio para escapar, Kiko Amat nos recuerda que puede convertirse en una cárcel emocional. La ironía está servida: al final, tu única manera de pertenecer es a través de las historias que creas. Un retrato sincero sobre lo complicado y bello que puede ser lidiar con nuestras propias verdades en el mundo literario.

