El clima en Estados Unidos se calienta cada vez más. Esta vez, ha sido el propio presidente Donald Trump quien ha decidido lanzar un ataque directo contra Alex Pretti, un enfermero que perdió la vida a tiros por parte de agentes federales en Minneapolis el pasado domingo. En un giro polémico, Trump lo ha etiquetado como un «agitador» y un «presunto insurrecto» tras la aparición de un video que muestra a Pretti golpeando un vehículo del ICE apenas once días antes de su trágica muerte.
Este video, grabado el 13 de enero y difundido recientemente por The News Movement, ha sido objeto de verificación, con medios como la BBC y CBS confirmando que las imágenes son reales, aunque aún no hay una versión clara sobre lo sucedido aquel día. El abogado de la familia de Pretti, Steve Schleicher, ha dejado claro que nada puede justificar su asesinato: «Una semana antes fue asaltado violentamente por varios agentes del ICE», subrayó.
Las palabras de Trump generan controversia
A pesar del dolor y la indignación que rodean este caso, Trump no se detiene. En sus redes sociales, sentenció: «La cotización del agitador y quizás insurrecto Alex Pretti ha perdido valor tras el video donde grita y escupe en la cara a un agente del ICE tranquilo y controlado». ¿De verdad es necesario hacer esto? Muchos se preguntan si es justo deshumanizar a alguien que ya no puede defenderse.
Añadió además que el comportamiento de Pretti fue una «muestra de abuso e ira», mientras ensalzaba la calma del agente involucrado: «Nada fácil en esas circunstancias», argumentó. Sin duda, esta situación sigue provocando reacciones intensas entre los ciudadanos. La pregunta queda en el aire: ¿hasta dónde llegaremos con este tipo de retórica?

