Ayer fue un día especial en Mallorca. La Reial Acadèmia Mallorquina d’Estudis Històrics, Geanològics i Heràldics decidió rendir homenaje a Josep Amengual Batle, un hombre que ha dedicado su vida al estudio de los orígenes del cristianismo en nuestras islas. La presidenta de la Academia, Luisa Cotoner, no escatimó en elogios al describirlo como «un verdadero sabio» cuyas contribuciones son esenciales para entender ese periodo tan poco conocido de nuestra historia.
Un legado valioso
Amengual Batle no es solo un sacerdote de la congregación dels Sagrats Cors; es un pilar del conocimiento histórico que ha iluminado el camino para muchos. Su dedicación y pasión por investigar han sido cruciales para dar voz a aquellos momentos oscuros que moldearon nuestra identidad como comunidad. En tiempos donde el conocimiento se olvida o se infravalora, él nos recuerda lo importante que es preservar nuestras raíces.
Este reconocimiento no solo refleja su arduo trabajo; también destaca la necesidad de valorar y mantener vivo el interés por nuestra historia. En una época donde todo parece girar hacia el presente inmediato, homenajear a personas como Amengual Batle es reafirmar nuestro compromiso con el pasado y con las lecciones que este nos ofrece.

