El brasileño Antony, a pesar de las molestias que le atormentan desde hace tiempo, brilla en la victoria del Betis ante el Feyenoord. Con un gol y una asistencia, se convierte en el héroe del partido, llevando a su equipo a los octavos de final de la Europa League. Pero detrás de esa sonrisa hay una historia de dolor y entrega.
Un jugador con corazón
Con una pubalgia que no le da tregua, Antony nos comparte su realidad: «Hoy es un día muy especial para mí. Vengo jugando con sacrificio. Todos en mi equipo, el míster, saben lo que estoy sufriendo desde el partido contra el Getafe». Y aunque el dolor lo acompaña, su amor por la camiseta verdiblanca lo impulsa a seguir adelante. «Por este club hago el sacrificio y me siento orgulloso de vestirla».
En sus palabras resuena la importancia del triunfo: «Sabíamos que era crucial ganar hoy después de haber perdido el último partido. Este triunfo no solo nos da confianza sino que también nos permite soñar con más». Antony refleja así ese espíritu luchador que define al Betis y a su afición.
Aunque reconoce las dificultades, como cualquier buen gladiador moderno, no se rinde: «Siempre hablo con mi mujer sobre lo difícil que es estar así; quiero darlo todo pero el dolor me frena». Sin embargo, él sabe que debe dejar atrás esos pensamientos porque ya hay otro partido a la vista.
Así está Antony: un guerrero del fútbol dispuesto a darlo todo por su equipo y una fuente de inspiración para todos los béticos. Su mensaje es claro: cuando te vistes de verdiblanco, vas con todo. Y eso es exactamente lo que él hace cada vez que salta al campo.

