El Real Madrid, ese gigante del fútbol que tantas veces ha hecho de la Champions su hogar, parece estar perdido en esta nueva era de la competición. Este año, al igual que el anterior, el equipo blanco se enfrenta a un reto que se torna cada vez más complicado. Con un formato que obliga a los grandes a demostrar una regularidad constante, el club ha tenido dificultades para posicionarse entre los mejores.
Una realidad preocupante
En las dos últimas temporadas, tanto con Ancelotti como con Xabi Alonso y Arbeloa al mando, el Madrid no ha logrado evitar los playoffs. Esta ronda extra, introducida por la UEFA para añadir emoción al torneo, es un verdadero quebradero de cabeza. Enfrentarse al Benfica o al Bodo Glimt en febrero con bajas temperaturas puede ser todo un desafío.
La temporada pasada culminó con un undécimo puesto y 15 puntos: cinco victorias y tres derrotas. Y este año parece que la historia se repite: mismo número de puntos y una posición final novena. No podemos seguir así, lamenta Mbappé, quien reconoce que hay algo en el funcionamiento del equipo que no encaja. Mientras otros clubes como Liverpool o Bayern han sabido adaptarse a este nuevo formato, el Real Madrid parece quedarse atrás.
La falta de ese periodo ‘libre’ para reorganizarse tras la eliminación de la Copa ha sido un duro golpe. Ahora tendrán que prepararse para enfrentar nuevamente la ronda extra sin ese descanso crucial del que gozan sus competidores directos. A medida que nos acercamos a esa fecha clave, queda claro: el Madrid necesita encontrar su camino.

