La madrugada del pasado domingo, la calma de Palma se vio sacudida por una serie de incendios que encendieron las alarmas en toda la ciudad. Un hombre de 50 años, español y ahora detenido, es el responsable de haber provocado hasta tres incendios en contenedores en un abrir y cerrar de ojos. Las llamas desataron el pánico en la calle General Riera y sus alrededores, causando daños valorados en más de 20.000 euros.
Una noche caótica
A eso de las 6:00 horas, un vecino preocupado llamó al 091 al ver cómo tres contenedores ardían sin control en la calle Germanetes, donde comienza el descenso hacia el Parc de Sa Riera. La reacción fue rápida; los agentes de la Policía Nacional cortaron el tráfico para permitir que los bomberos hicieran su trabajo. Desgraciadamente, aunque lograron controlar la situación, tres depósitos quedaron completamente calcinados y las llamas alcanzaron a un edificio cercano. Afortunadamente, no hubo heridos.
Pero mientras se lidiaba con este primer fuego, surgieron más problemas: otros dos incendios fueron reportados en Ausias March. Los policías corrieron hacia allí y usaron extintores para apagar uno de los fuegos, pero no pudieron con otro contenedor que seguía ardiendo. Así que decidieron retirar los depósitos más próximos para evitar mayores estragos. Al final del día, dos contenedores quedaron afectados y la fachada de un inmueble también sufrió daños.
Ante tales sucesos encadenados, el Grupo de Atracos tomó cartas en el asunto e inició una investigación al sospechar que había un pirómano tras estos actos vandálicos. No tardaron mucho en descubrir que era cierto; poco después identificaron al culpable y lo arrestaron el martes siguiente. En su poder encontraron cuatro mecheros y otros objetos utilizados para iniciar los fuegos.
Una locura total que podría haber tenido consecuencias aún peores si no hubiera sido por la rápida intervención de los servicios de emergencia. Palma respira aliviada hoy mientras muchos aún sienten escalofríos recordando aquella noche aterradora.

