Esta mañana, la Plataforma en defensa de los bellasombras se reunió en la plaza de Cort con una misión clara: exigir que el alcalde escuche sus preocupaciones. Con pancartas en mano y cacerolas resonando, pidieron a gritos que les expliquen qué planes tiene el Ajuntament para la emblemática plaza de Llorenç Villalonga. Mariano Reaño, presidente de Amics de la Terra de Mallorca y voz visible del movimiento, no se anduvo con rodeos: «esperamos que esta concentración sirva para que el Ajuntament deje de dar largas».
La lucha por un espacio verde
A medida que hacían ruido con sus utensilios de cocina, dejaron claro su mensaje: «batle, hem de parlar». Este tipo de caceroladas no son nuevas; llevan meses denunciando lo que ellos llaman “arboricidio”, tras la tala de 17 árboles que consideran un grave error en medio de una crisis climática apremiante. En cada rincón del lugar se sentía su determinación por reclamar un espacio más verde y saludable.
Además, durante su aparición en la sala de Plenos, plantearon deseos claros: quieren un bosque en la Plaza. Sus exigencias son contundentes; piden detener las obras actuales, crear un proyecto sostenible a largo plazo y mantener una reunión urgente con el alcalde. No olvidaron recordarles a todos sobre la importancia del respeto y la responsabilidad política en este asunto.
No obstante, desde el Ajuntament han salido al paso para defenderse. Aseguran que no hay plantaciones en curso en Llorenç Villalonga, solo preparativos para futuras siembras. Y añadieron que la regidora de Infraestructuras ya ha acordado hablar con los representantes del movimiento.

