Este jueves, una marea de policías se ha congregado frente al Ayuntamiento de Palma, alzando la voz en un grito desesperado por el cumplimiento del Plan de Ordenación que prometió entrar en vigor el 1 de enero. Sin embargo, hasta ahora no hemos visto nada y su paciencia está llegando al límite.
Agustín Sánchez, portavoz del CSIF, fue claro y directo: «Si hoy no hay respuesta para activar el plan, seguiremos movilizándonos y tomando otras acciones». Esas palabras resonaron entre los asistentes, que coreaban consignas como «alcalde traidor» y «mentiroso», expresando su frustración ante un compromiso que parece haberse esfumado.
La comunidad policial no se rinde
En la plaza de Cort ondeaban banderines de sindicatos como UGT, S.P.P.M.E., CSIF y CCOO. Todos ellos han estado batallando durante meses contra este parón inexplicable. El nuevo Plan de Ordenación es vital; está destinado a modernizar el organigrama de la Policía Local y mejorar las condiciones laborales. Pero la realidad actual no hace más que arrojar sombras sobre esas esperanzas. La pregunta queda en el aire: ¿será esta manifestación un punto de inflexión o simplemente otro intento fallido?

