En el mundo del fútbol, hay momentos que marcan un antes y un después. Y lo que hemos visto en esta edición de la Champions League no es más que una prueba irrefutable de ello. La Premier League, con su músculo económico, se ha consolidado como un verdadero titán al colocar a cinco de sus seis equipos en el Top-8 de la competición europea. Esto no es solo un logro; es una señal clara de su dominio en el deporte rey.
Aunque Newcastle dejó todo sobre el campo, su empate contra el PSG les ha dejado fuera por ahora, obligándoles a pasar por los playoffs. Pero ojo, porque si superan esa ronda, podrían enfrentar a gigantes como Chelsea o Barcelona. Las posibilidades están ahí y son más que realistas.
Un futuro brillante para Inglaterra
Este avance significa que Inglaterra está muy cerca de conseguir ese anhelado quinto puesto para futuras ediciones de la Champions League, lo cual abriría las puertas a otras competiciones UEFA. Clubs históricos como Manchester United y Liverpool ya están frotándose las manos ante esta perspectiva. Con 20.069 puntos en coeficiente UEFA, y mientras esperamos los resultados de Aston Villa y Nottingham Forest en Europa League, parece cuestión de tiempo antes de que esa cifra se vuelva matemática.
En contraste, otras ligas como la Bundesliga intentan mantenerse relevantes con sus 15.285 puntos, mientras que LaLiga se queda atrás con solo 14.375 tras algunas desastrosas eliminaciones recientes. Athletic Club y Villarreal han pagado caro su falta de eficacia este año; solo Barcelona ha logrado mantener la cabeza alta al llegar al Top-8.
A medida que avanzamos por esta temporada llena de emociones, no podemos ignorar la brecha cada vez más amplia entre estas ligas europeas. La lucha está servida y promete ser intensa.

