Imagina un lugar oculto en la bulliciosa Eivissa, un rincón donde la música tecno late al ritmo del corazón de la isla. Esta no es solo otra fiesta, es una experiencia clandestina que se escapa de las garras del turismo masivo. Aquí, no hay espacio para los teléfonos móviles; el único enfoque es disfrutar y dejarse llevar por las vibraciones.
Un refugio para los amantes del underground
En medio de un panorama turístico que parece tirar a la basura la esencia auténtica de Eivissa, surge este club como un faro para quienes buscan algo más. En sus paredes resuena el eco de una comunidad que celebra la música libre y el arte sin filtros. Es un grito de resistencia contra el monocultivo turístico que amenaza con borrar nuestra identidad.
Pero no todo es color de rosa. Mientras algunos disfrutan de esta joya escondida, otros claman por un cambio en las políticas turísticas. Con el PSOE pidiendo restricciones al alquiler turístico y voces locales exigiendo una mayor participación comunitaria en las fiestas tradicionales, la lucha por mantener viva nuestra cultura sigue su curso.
Aquí, cada beat cuenta una historia y cada asistente lleva consigo un pedazo del alma ibicenca. Así que si alguna vez te encuentras en Eivissa, mantén los ojos bien abiertos; puede que te topes con este secreto mejor guardado, donde lo único importante es vivir el momento presente.

