En el corazón de Mendizorroza, donde los sueños y las frustraciones se entrelazan, Antony vivió un momento difícil. Al ser sustituido durante el partido, su rabia no pudo contenerse. Las cámaras lo captaron en un instante de pura emoción: una patada al material del banquillo y lágrimas a punto de brotar. El jugador del Betis no está atravesando su mejor etapa, con molestias en el pubis que le impiden mostrar todo su potencial.
Un grito desde el corazón
En una storie de Instagram que resonó con sus seguidores, Antony quiso aclarar lo sucedido. «Estamos en un momento clave de la temporada y lo más importante es el Betis», dijo. Se mostraba crítico consigo mismo, dejando claro que su enfado no era hacia el club ni sus compañeros. En lugar de eso, estaba luchando contra sus propias limitaciones físicas y la impotencia que eso le genera.
Pellegrini también habló sobre la situación del brasileño después del partido contra el Alavés. Explicó que Antony estaba molesto por cómo había ido todo y por las molestias que le aquejan: «Tenía dolor». A pesar de todo, este extremo sigue siendo uno de los ídolos para la afición verdiblanca, consciente del esfuerzo realizado para traerlo al club tras una brillante cesión la temporada anterior.
Con ocho goles y siete asistencias en 24 partidos esta temporada, Antony demuestra que quiere darlo todo por los colores del Betis, aunque las circunstancias sean adversas. Su compromiso es innegable en estos momentos difíciles para el equipo, lleno de lesiones y desafíos por delante.

