MADRID, 27 de enero. La tragedia ha golpeado el sureste de Estados Unidos con la devastadora tormenta de nieve y hielo que ha dejado ya un saldo lamentable de 34 muertes. Así lo han confirmado las autoridades que están lidiando con este caos en más de diez estados, donde miles aún se encuentran a oscuras, sin electricidad ni calefacción.
La tormenta ha sido calificada como un verdadero monstruo, arrojando temperaturas heladas y nevadas intensas desde Texas hasta Kansas. Lugares como Nueva York, Kentucky, Míchigan y Ohio también han sentido su furia. La situación es crítica; las condiciones son tan peligrosas que incluso se teme por la seguridad en las carreteras y el bienestar de aquellos que deben enfrentar el frío extremo.
Desgarradoras cifras y preocupaciones crecientes
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ha comunicado que ocho personas han perdido la vida solo en su estado debido a esta tormenta implacable. A medida que los termómetros siguen cayendo y las previsiones apuntan a más nevadas en los próximos días, la angustia crece entre quienes están atrapados en esta pesadilla invernal.
Dora Pekec, portavoz del Ayuntamiento, ha declarado: «No podemos confirmar la causa exacta de cada muerte, pero sí sabemos que todos los fallecidos estaban fuera». Es un recordatorio escalofriante del impacto desolador que puede tener una tormenta como esta. Las autoridades no descansarán hasta esclarecer cada uno de estos trágicos sucesos mientras miles luchan contra el frío helador.

