Imaginar un viaje al futuro siempre ha sido un sueño colectivo. Y aunque la ciencia ficción nos lleva a lugares inimaginables, hay quien se atreve a dar un paso más allá. Este es el caso de whitemask2055, un joven francés que ha decidido convencernos de que vive en 2055, y lo hace a través de su cuenta de TikTok.
A través de sus publicaciones, este chico nos muestra cómo sería la vida en París dentro de 25 años, y se presenta como un verdadero superviviente. «Mi historia es real. No estoy bromeando», dice con seriedad en uno de sus vídeos. Desde hace tres años, asegura haber despertado en este futuro caótico y comparte su día a día con todos nosotros.
Un vistazo al caos futuro
En sus grabaciones, whitemask2055 nos enseña imágenes desoladoras: calles vacías, el Louvre solitario y hasta botellas con fecha del 2055. Pero no solo eso; también menciona videojuegos futuristas como Fifa 32 para PlayStation 7. ¿Realidad o fantasía? Él parece convencido de que su misión es advertirnos sobre lo que está por venir.
“El viernes 11 de septiembre de 2054 fue una catástrofe; acabó con el 98% de la población”, relata angustiado en uno de sus primeros vídeos. Con una mezcla de miedo y desesperación, llama a sus seguidores: «No sé si esto llegará a vosotros, pero necesito vuestra ayuda». Nos habla desde una angustia palpable: busca conectar con los últimos sobrevivientes y evitar una tragedia aún mayor.
A pesar del dramatismo, hay algo detrás que no podemos ignorar. En realidad, whitemask2055 utiliza técnicas cinematográficas para crear sus videos: graba en horarios específicos para encontrar espacios vacíos y juega con efectos especiales que han hecho posible su proyecto mucho antes del auge de la inteligencia artificial.
No obstante, no es el único explorador temporal en esta red social; desde España llega otro chico llamado Javier (unicosobreviviente), quien también juega con la idea del futuro pero desde un prisma más esperanzador: él se imagina rodeado solo por la naturaleza.
Así que aquí estamos nosotros, atrapados entre las historias fabulosas e inquietantes del futuro propuesto por jóvenes creativos como ellos. ¿Creeremos en estas visiones o simplemente serán un reflejo más del mundo digital que habitamos?

