El joven tenista murciano, Carlos Alcaraz, ha hecho historia una vez más al alcanzar por primera vez las semifinales del Open de Australia. En un partido que tuvo más giros que una montaña rusa, se deshizo del australiano Álex de Miñaur en tres sets, con un marcador de 7-5, 6-2 y 6-1. Este hito llega en el marco de su carrera, donde acumula ya diez apariciones entre los cuatro mejores de los torneos ‘majors’. A sus escasos 22 años, se convierte en el segundo jugador más joven en conseguirlo, sólo superado por su ídolo, Rafael Nadal.
Un encuentro lleno de emoción y resistencia
Desde el principio del partido, Alcaraz mostró su mejor versión. Con cada punto que ganaba, la multitud vibraba con él. Pero no todo fue fácil; De Miñaur ofreció una lucha digna ante su público. Los dos tenistas son vecinos casi: apenas 81 kilómetros separan Alicante de Murcia. Y eso se notó en la intensidad del juego.
Aunque comenzó perdiendo algunos puntos cruciales debido a errores no forzados –que lo humanizan– logró recuperarse rápidamente para llevarse el primer set tras varios intercambios apasionantes. «¡Vamos!», gritaba Carlitos mientras tomaba la delantera nuevamente. Su rival no estaba dispuesto a rendirse fácilmente y mantuvo la presión hasta que finalmente cedió ante la calidad del número uno mundial.
A medida que avanzaba el partido y las temperaturas alcanzaban niveles extremos –en torno a los 40 grados–, la tensión aumentaba tanto dentro como fuera de la cancha. La decisión de jugar al aire libre generó incertidumbre entre los aficionados; sin embargo, Alcaraz demostró que nada le detiene y siguió luchando con garra.
Con este triunfo aplastante sobre un ‘top10’ como De Miñaur, Carlos ha roto otra barrera importante en su carrera. Ahora solo le quedan dos pasos para completar otro sueño: añadir un nuevo trofeo a su colección ya impresionante. En Melbourne Park se siente como si estuviera destinado a dejar una huella aún más profunda en el mundo del tenis.

