La histórica Ca Donya Àngela, un rincón entrañable de Mallorca que ha sido parte de la vida comercial desde 1685, ha cerrado sus puertas. Desde finales del año pasado, el bullicio de clientes ya no resuena en su mostrador, y ahora, como un triste epílogo, se pone a la venta su mobiliario en Facebook. Este pequeño gran comercio, que nos ha acompañado durante más de tres siglos, ahora vende a trozos lo que fue su alma.
Recuerdos y objetos únicos a la venta
El antiguo mostrador, enorme y robusto como los recuerdos que atesora, está disponible por 999 euros. El anuncio dice: «Es muy grande y muy fuerte; durante años nos ha hecho un servicio estupendo». Pero no solo eso; también hay doce piernas de plástico para exhibir medias por tan solo 30 euros. ¿Quién podría imaginar que esos objetos guardan historias interminables?
Y es que cada mueble cuenta su propia historia: una cajonera con estantería, todavía impregnada del aroma a cintas y lazos, también se ofrece por 999 euros. ¿Qué pasará con ellos? Tal vez acaben en una tienda de souvenirs o en otra heladería más… A medida que estos muebles se van despidiendo uno a uno, nosotros perdemos un pedazo importante de nuestra identidad comercial.
Aquí no solo se trata de muebles; hablamos de seiscientas madejas de hilos DMC por 400 euros o del famoso mueble de hilos Gütermann por 100 euros. Cada objeto refleja la esencia de una mercería cuya historia llega a su fin. La liquidación comenzó hace semanas con los productos en estanterías; ahora son las propias estanterías las que buscan nuevos hogares.
Palma vuelve a sentir cómo se apaga otro faro cultural y comercial… Y así, poco a poco, parece que vamos tirando nuestro legado por la borda. Es un momento para reflexionar sobre lo que significa realmente esta pérdida para todos nosotros.

