El lunes, en una entrevista que no ha pasado desapercibida, Donald Trump hizo unas afirmaciones que han encendido las alarmas. Con un tono desafiante, aseguró que tiene desplegada una “gran armada” cerca de Irán, incluso más grande que la que envió a Venezuela antes de la caída del presidente Nicolás Maduro. En sus propias palabras: “Tenemos una gran armada cerca de Irán. Más grande que la de Venezuela”. Pero esto no es solo una cuestión de tamaño; hay un trasfondo mucho más complejo.
¿Un pacto en el aire?
A lo largo de la conversación, Trump también dejó entrever que las autoridades iraníes están buscando un acuerdo. “Ellos quieren pactar. Lo sé. Han llamado muchas veces. Quieren hablar”, afirmó con seguridad, como si estuviera desenmascarando un secreto escondido. Pero aquí viene la crítica directa: mientras él habla de negociaciones, los ecos del conflicto resuenan y muchos nos preguntamos si esta postura es realmente constructiva.
No contento con ello, Trump aprovechó para lanzar dardos contra Joe Biden, afirmando que si él estuviera al mando, Irán ya tendría acceso a armas nucleares. “Si hubiera otro presidente (…) ya tendrían armas nucleares y habrían atacado primero”, sentenció, dejando claro su desprecio hacia la administración actual.
Por otro lado, el Mando Central del Ejército de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó el despliegue del portaviones ‘USS Abraham Lincoln’ en Oriente Próximo como respuesta a las crecientes tensiones con Irán. Este movimiento militar puede interpretarse como una amenaza latente ante las protestas dentro del país persa y alimenta aún más un ambiente ya cargado.

