En Santa Eugènia, la comunidad no puede más. Los cortes de corriente son tan frecuentes que ya se han convertido en parte del día a día. ¿Quién puede vivir así? Esto es lo que se preguntan los vecinos, quienes han decidido levantar la voz y hacer visible su malestar. La situación es insostenible y cada vez más personas están dispuestas a salir a la calle para reclamar sus derechos.
Un grito unánime por soluciones reales
No solo son las luces que parpadean; es la sensación de inseguridad y el caos que esto provoca en sus vidas. “Estamos cansados”, comenta un vecino mientras sostiene una vela encendida, símbolo de las horas sin electricidad. Las familias exigen respuestas claras y acciones concretas para poner fin a este problema que parece eterno.
Santa Eugènia no está sola; otros municipios también están lidiando con esta problemática, pero aquí, el clamor popular resuena con fuerza. La indignación crece como la espuma y todos saben que si no se actúa pronto, el descontento podría derivar en algo mucho más serio.

