En un momento crítico para Europa y su seguridad, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha lanzado un mensaje claro desde Bruselas: es hora de dar más flexibilidad a Ucrania. Con un préstamo de 90.000 millones en juego, se necesita que esos fondos puedan ser usados sin tantas restricciones, especialmente para adquirir armas de Estados Unidos. Rutte no se anda con rodeos al afirmar que la UE no puede cubrir ni por asomo las necesidades defensivas de Kiev.
La importancia de actuar ya
Durante su intervención ante las comisiones del Parlamento Europeo, Rutte destacó lo crucial que es el apoyo militar europeo y subrayó que los Estados miembros deben aumentar su gasto en defensa hasta el 5% del PIB. “¡No podemos seguir dejando toda la carga a Estados Unidos!” exclamó, dejando claro que Europa debe asumir una mayor responsabilidad en su propia seguridad.
Aunque reconoció el esfuerzo conjunto de 24 países europeos al otorgar este préstamo a Ucrania, instó a garantizar que se pueda gastar en lo que realmente importa: armamento. “Si hay opciones para comprar en Europa o en la industria ucraniana, genial. Pero sin ese flujo constante de armas estadounidenses”, advirtió Rutte con preocupación palpable, “Ucrania no podrá seguir luchando”.
Como ejemplo del apoyo vital desde Washington, mencionó los interceptores necesarios para proteger ciudades como Kiev y Járkov. En medio de esta crisis bélica, la colaboración entre la OTAN y la UE es más importante que nunca; juntos están trabajando codo con codo para fortalecer las fuerzas ucranianas y su industria defensiva.
Sin embargo, es esencial que se actúe con pragmatismo: “Debemos ser realistas sobre nuestra seguridad”, concluyó Rutte. Al final del día, lo único que importa son las vidas y el futuro de millones frente a este desafío formidable.

