MADRID, 26 Ene. (EUROPA PRESS) – Este lunes, el Kremlin ha lanzado una clara advertencia sobre la posibilidad de que Estados Unidos imponga un bloqueo naval a Cuba. Todo esto se enmarca en un supuesto plan para provocar un cambio de régimen en la isla, especialmente tras la reciente operación militar estadounidense contra Venezuela que resultó en la captura del presidente Nicolás Maduro.
El portavoz presidencial ruso, Dimitri Peskov, no se ha andado con rodeos y ha declarado: “Estamos leyendo muchas informaciones sobre este asunto. Es información alarmante. Sabemos que nuestros camaradas cubanos están listos para defender sus intereses y su independencia”. Palabras que resuenan con fuerza ante las tensiones crecientes.
Una presión creciente sobre La Habana
En los últimos días, varios medios estadounidenses han informado sobre un presunto plan de la Administración Trump para intensificar la presión sobre La Habana. La intención sería obligar a ciertos miembros del gobierno cubano a llegar a un acuerdo con Washington que podría desencadenar ese tan temido cambio de régimen. Este esquema seguiría el modelo ya visto en Venezuela, donde la estrategia incluyó despliegues militares y bloqueos al crudo venezolano, culminando con una intervención directa que colocó a Delcy Rodríguez como nueva figura al mando.
Poco después de la caída de Maduro, Trump lanzó una amenaza clara hacia Cuba: instó a las autoridades cubanas a “llegar a un acuerdo” y advirtió que la crisis energética en la isla se intensificaría sin el suministro petrolero venezolano. En sus propias palabras: “Les invito vehementemente a llegar a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde (…). No habrá más petróleo ni dinero para Cuba. ¡Cero!”.
A medida que se desarrollan estos acontecimientos, el diario ‘The Wall Street Journal’ va más allá y señala que el Gobierno estadounidense está buscando activamente perfiles dentro del Ejecutivo cubano encabezado por Miguel Díaz-Canel que reconozcan las consecuencias de una intervención y estén dispuestos a cerrar filas con Washington.

