Este sábado, las jugadoras del Azulmarino se encontraron con un duro rival en la pista del Celta Femxa, el segundo clasificado. El enfrentamiento, clave para el liderato de la Liga Challenge, culminó con una ajustada derrota para el equipo mallorquín por 77-74, poniendo fin a su racha de imbatibilidad. Ahora, ambos equipos comparten la cima de la clasificación y dejan claro que la lucha será intensa.
Un partido vibrante desde el principio
Aproximadamente 1.500 espectadores llenaron el pabellón de Navia, donde se respiraba una tensión palpable desde el primer minuto. Jessika Kelliher abrió la contienda para las locales, mientras ambos equipos se mostraban cautelosos ante lo que estaba en juego. A medida que avanzaba el encuentro, el Celta logró neutralizar los ataques del Azulmarino con una defensa férrea sobre Marta García, quien se vio condicionada por tres faltas en ataque que afectaron notablemente su rendimiento.
A pesar de los tropiezos iniciales, el primer cuarto concluyó con ventaja local (21-16). En el segundo periodo, el Azulmarino intensificó su esfuerzo pero no lograba traducirlo en puntos efectivos. El Celta aprovechaba cada error y llegó a tener una ventaja de ocho puntos antes de que Alba Torrens emergiera como líder visitante, anotando once puntos consecutivos. Así llegó un ajustado 44-39 al descanso.
Tras la pausa, las mallorquinas salieron decididas a revertir la situación. Aunque comenzaron mal tras dos acciones rápidas del Celta que ampliaron su ventaja, un triple de María España Almendro infundió nueva energía a sus compañeras. Sin embargo, varios errores hicieron que las visitantes cayeran diez puntos atrás; aun así lograron mantenerse firmes desde la línea de tiros libres. Una canasta sobre la bocina de Alba Torrens dejó todo abierto para el último cuarto (57-56).
El periodo final fue un tira y afloja constante donde pequeños detalles marcaron la diferencia. Marina Gea anotó primero para el Celta y luego fue Azulmarino quien tomó la delantera gracias a Adut Bulgak y un triple espectacular de Amaiquén Siciliano. Pero los errores en los pases y la eliminación por cinco faltas personales de Marta García frenaron su avance decisivo.
En los últimos segundos del partido, aunque María España Almendro consiguió un triple que puso a su equipo a solo un punto del empate, las faltas terminaron siendo fatales. Kelliher sentenció desde la línea de tiros libres cuando solo quedaban siete segundos.
Después del encuentro, Alberto Antuña valoró lo vivido: «Ha sido un duelo muy igualado. Los pequeños detalles nos han penalizado y obligado a adaptarnos constantemente». A pesar del resultado adverso, resaltó con orgullo lo hecho por sus jugadoras y reafirmó su compromiso hacia los objetivos trazados.

