La reciente publicación de un vídeo por parte de Vox Baleares ha encendido la chispa de la polémica en el municipio de Manacor. Gabriel Le Senne, presidente del Parlament balear y figura destacada del partido, se paseó por las calles junto a Esteban Sureda, líder local de Vox. En su recorrido, hicieron una dura crítica a la situación que, según ellos, refleja un cambio alarmante en la identidad del lugar.
El contenido del vídeo no pasó desapercibido: «A veces no sabes si estamos en Manacor o en Marruecos», dijo Sureda mientras señalaba la cantidad de comercios regentados por personas de origen marroquí. Una declaración que rápidamente hizo eco entre los grupos políticos de izquierda y separatistas, quienes no tardaron en acusar a Vox de racismo. Pero Sureda no se quedó callado: «¿Cómo me van a tachar de racista si estoy casado con una mujer nicaragüense? Yo defiendo una inmigración que sume», aseveró.
El deterioro percibido
En el vídeo, Le Senne y Sureda recorren el centro, desde la plaza Ramon Llull hasta la avenida del Torrent, conversando con los vecinos sobre lo que consideran un declive del comercio local. «Las calles están llenas de baches», lamentaba Sureda mientras denunciaba la falta de atención por parte del alcalde separatista Miquel Oliver. Para él, el abandono es evidente: «Manacor nunca había estado tan mal».
Y claro, también puso sobre la mesa el contraste entre los negocios tradicionales y los nuevos emprendedores extranjeros: «Una barbería marroquí cobra 7 euros por un corte; nosotros tenemos que cobrar 20 para salir adelante». Este sentimiento resuena con fuerza entre muchos residentes que sienten cómo su identidad se va desdibujando poco a poco.
Finalmente, Vox cerró su mensaje con un fuerte llamado a defender lo propio: «La islamización creciente avanza mientras nuestros políticos hacen la vista gorda». Con esta frase cargada de intención buscan conectar con aquellos que sienten que sus raíces están siendo borradas bajo una marea cultural ajena.

