En una jugada que no sorprende a muchos, Donald Trump ha decidido amenazar este sábado a nuestros vecinos canadienses. El presidente de Estados Unidos, con su estilo directo y sin pelos en la lengua, ha dejado claro que si las negociaciones comerciales entre Canadá y China prosperan, podríamos ver aranceles del 100% sobre los productos canadienses. Sí, has oído bien. Se trata de un nuevo capítulo en la ya tensa relación entre estos países.
Y es que el pasado fin de semana, el gobernador Carney se reunió con Xi Jinping durante su visita oficial a China. En esa charla, dejó caer que las relaciones con Pekín son “más predecibles” que las que mantiene con Estados Unidos desde el regreso de Trump al poder. Esas palabras no cayeron nada bien en Washington.
Una advertencia directa
En respuesta a esta situación, Trump recurrió a sus redes sociales para dejar claro lo que piensa sobre el primer ministro canadiense. No tuvo reparos en llamarlo “gobernador” de un estado más de EEUU y afirmó que Canadá sería la gran víctima si finalmente sellan un acuerdo con los chinos. «Si Carney cree que va a convertir a Canadá en una plataforma para que China envíe sus mercancías aquí, está muy equivocado”, sentenció Trump.
Y como colofón a su mensaje, el exmagnate añadió: «China se comerá a Canadá; lo devorará por completo», advirtiendo así sobre la posible destrucción de negocios y del tejido social canadiense. Una amenaza clara y contundente: si hay acuerdo entre Canadá y China, los productos canadienses sufrirán inmediatamente un golpe duro al ser gravados con ese arancel del 100% al entrar en Estados Unidos.

