Las islas Baleares están viviendo un momento de tensión meteorológica. Con una alerta groga en marcha, el viento sopla con fuerza y las olas alcanzan alturas de hasta cuatro metros. Esta situación, lejos de ser un simple fenómeno natural, nos recuerda la fragilidad de nuestro entorno y la necesidad de estar preparados.
Prostitución en Palma: una realidad desgarradora
Aparte del clima, hay otra realidad que no podemos ignorar: han desmantelado una red de prostitución en Palma. Mujeres obligadas a trabajar 24 horas, forzadas a mantener relaciones sin preservativo. Esto es más que alarmante; es un grito desgarrador que exige nuestra atención.
Así, mientras el viento ruge y las olas chocan contra las costas, también hay historias ocultas que sacuden nuestra conciencia colectiva. Es hora de actuar y no mirar hacia otro lado.

