En el mundo del fútbol, hay nombres que brillan con luz propia, y Alexia Putellas es uno de ellos. La capitana del FC Barcelona no solo acumula un palmarés impresionante con nueve Ligas, diez Copas de la Reina y tres Champions League, sino que también tiene un espíritu competitivo que la impulsa a seguir luchando por más. A puertas de una nueva final en la Supercopa de España, Alexia está decidida a añadir ese sexto título a su ya impresionante colección.
La ambición nunca se apaga
En una reciente rueda de prensa en Castalia, Alexia se mostró clara: «Nunca es suficiente». Con esa frase deja claro que el hambre de victoria es insaciable. A pesar de haber vivido momentos de gloria con su equipo, recuerda los tiempos difíciles y lo fundamental que es mantenerse concentrada en cada partido. «No quiero anticiparme a hablar de títulos porque sabemos que será un duelo complicado», dijo, refiriéndose al reto que supone enfrentar al Real Madrid, un rival ansioso por estrenar su casillero de trofeos.
Alexia sabe que cada encuentro es único y las finales traen consigo una tensión especial. «Vamos a salir como si no hubiéramos ganado nada», asegura con determinación. Y aunque reconoce las cualidades del Real Madrid, ella confía en el trabajo colectivo del equipo y en los pequeños detalles que pueden marcar la diferencia sobre el campo.
A sus 31 años y tras ser testigo del crecimiento del fútbol femenino en España, Alexia también destaca el talento emergente dentro del club. Habla con admiración sobre las jóvenes promesas formadas en La Masía: «Son un descubrimiento para todos nosotros». Para ella, acompañarlas es casi tan importante como salir al campo a jugar; transmitirles confianza es clave para potenciar su talento.
A pesar de tener una jugadora sancionada como Kika —que aporta alegría y energía al grupo— Alexia reafirma su compromiso con el equipo: «Ella estará presente desde fuera pero siempre apoyándonos». Mientras tanto, la capitana se prepara para darlo todo nuevamente: «La motivación me viene sola; me encanta entrenar y jugar finales». Así es como vive cada partido, buscando siempre alcanzar esa perfección y contribuir al éxito colectivo.

