En Palma, el debate sobre el futuro de la Vía de Cintura se calienta. El PSOE ha lanzado una propuesta ambiciosa: soterrar parte de esta vía para conectar barrios que hoy parecen lejanos entre sí. Imaginemos un entorno más verde, donde la ciudad respira y los pasos a nivel acercan a sus habitantes.
Pero aquí es donde entran en juego los recelos del PP. Sorprendentemente, han decidido no apoyar la realización de un estudio que determine si esta idea es viable. ¿Por qué? Porque su plan incluye imponer condiciones propias que podrían tirar por la borda esta iniciativa tan necesaria para transformar la movilidad en Palma. En este contexto, el concejal de Urbanismo, Óscar Fidalgo, parece haber cambiado de rumbo tras mostrar respaldo anteriormente en el Consell de Mallorca.
Un tira y afloja que deja a todos desconcertados
Ayer, durante una comisión previa al pleno, se notó ese cambio. Fidalgo expuso las diferencias encontradas en las propuestas del PSOE y dejó claro que su apoyo dependerá de ciertos cambios. La situación se complica aún más con Vox sumándose a la negativa; mientras tanto, Més per Palma y Podemos mantienen firme su apoyo al proyecto socialista.
Este revés llega después de que el pasado 8 de enero casi todos los partidos políticos coincidieran en respaldar la creación del soterramiento en el Consell. Un momento donde parecía haber consenso, pero ahora vemos cómo las aguas se turbulentan nuevamente y esas buenas intenciones empiezan a desvanecerse. No podemos olvidar las implicaciones que tiene esta decisión para nuestro Ayuntamiento; está claro que hay mucho por analizar.

