En un mundo donde las palabras pueden cambiar destinos, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, se prepara para una serie de conversaciones que prometen ser decisivas. Este viernes, mientras la tensión se palpaba en el aire, Zelenski subrayó que el Donbás es un tema central en las discusiones con Estados Unidos y Rusia. No hay espacio para dudas; este territorio es clave y así lo ha dejado claro.
Las conversaciones a tres bandas tendrán lugar en los Emiratos Árabes Unidos, un contexto inesperado pero relevante. “Se debatirá cómo abordamos el tema del Donbás”, comentó Zelenski, quien no ha escatimado esfuerzos para mantener contactos constantes con su equipo negociador, liderado por Rustem Umerov. “Él estará al tanto de cada paso y nos mantendrá informados”, añadió con determinación.
Caminos hacia la paz
Mientras tanto, desde Moscú llegan ecos de advertencia. Tras una reunión maratoniana de casi cuatro horas con representantes estadounidenses, quedó claro que sin resolver el asunto territorial no habrá paz duradera. El Kremlin defiende un acuerdo alcanzado previamente en Alaska que otorga gran parte del Donbás a sus tropas ocupantes. Yuri Ushakov, asesor de Vladimir Putin, fue directo: “No habrá solución a largo plazo sin tratar este asunto”.
En medio de todo esto, Donald Trump, presidente estadounidense, ha bajado las expectativas sobre un posible acuerdo inmediato. Aún así, hizo hincapié en que es momento de que Putin haga concesiones: “Todos están haciendo sacrificios para lograr la paz”, afirmó desde el ‘Air Force One’, dejando entrever que la presión está sobre todos los involucrados.
No hay duda de que estos encuentros están llenos de incertidumbre pero también de esperanza. En juego está no solo el futuro del Donbás sino la posibilidad misma de reconstruir puentes rotos entre naciones.

