La Europa League nos regaló un momento inesperado que ha dejado a todos con la boca abierta. Unai Emery, el entrenador español del Aston Villa, no pudo contener su frustración y le dio un empujón a su jugador Youri Tielemans durante un partido que, por cierto, los ‘villanos’ acabaron ganando 0-1 frente al Fenerbahçe. Sí, lo han leído bien: ¡un empujón en pleno juego!
Un banquillo lleno de tensión
Todo comenzó cuando Tielemans fue sustituido en el minuto 91 por el joven George Hemmings, un chaval de tan solo 18 años. Al parecer, al belga no le gustó nada esa decisión y eso desató la ira de Emery. Cuando el jugador pasó cerca del técnico camino al banquillo, este reaccionó zarandeándolo y empujándole con una mezcla de enfado y cariño. ¿Pero qué llevó a Emery a tal reacción? Quizás fue la actitud desafiante de Tielemans o la tarjeta amarilla que había recibido previamente.
Las redes sociales estallaron con comentarios sobre este incidente; algunos defendían la acción del entrenador como una forma de motivación paternalista mientras otros lo veían como una falta de respeto total hacia un profesional. Como dijo Joleon Lescott, exjugador del Aston Villa: «Puede que sea inocente, pero no me gusta…» Y es que si los papeles se hubieran invertido y hubiera sido el jugador quien hubiera empujado al entrenador, ¡la historia habría sido muy diferente!
Después del partido, cuando se le preguntó sobre su acto impulsivo, Emery se defendió diciendo: «Le he dicho a Tielemans que es mi hijo… Es mi hijo». Sin embargo, en sus redes sociales prefirió centrarse en celebrar la victoria sin hacer referencia al revuelo causado.
Así las cosas, este pequeño gran drama entre Emery y Tielemans sigue dando de qué hablar. La pregunta queda en el aire: ¿dónde está la línea entre ser un buen líder y sobrepasar los límites? Lo cierto es que esta anécdota ya ha hecho ruido y promete seguir resonando en las conversaciones futboleras del país.

