Pape Gueye se ha convertido en el héroe de Senegal tras una final de la Copa África que quedará grabada en la memoria de todos. Con un gol decisivo en una prórroga inesperada, llevó a su equipo a la gloria, especialmente después del penalti fallado por Brahim Díaz, jugador del Real Madrid. En una emotiva entrevista en «El Partidazo» de COPE, Gueye compartió detalles sobre esos minutos tensos donde el destino parecía incierto.
La decisión de seguir adelante
Recordando aquel tenso momento, Gueye confesó: «Nosotros pensábamos que no había sido justo y todos nos fuimos al vestuario». Sin embargo, Sadio Mané tomó las riendas y les dijo: «Vamos a continuar el partido». Una frase que resonó con fuerza entre sus compañeros y que reflejó el espíritu indomable del equipo.
A pesar de no entrar al vestuario durante la discusión, Gueye permaneció en el campo junto a Mané mientras sus compañeros debatían si seguir o no. La tensión era palpable; un gol anulado y un penalti que dejó más dudas que certezas hicieron que los jugadores sintieran la presión sobre sus hombros. «Cuando se reanuda y Brahim falla el penalti pensamos: ‘Es el momento'», recordó.
El impacto del partido no solo estuvo marcado por las decisiones arbitrales o los momentos polémicos; también hubo elementos inexplicables como «las toallas y lo que hizo el árbitro» que dejaron huella. Pero al final, lo que brilló fue su gol: «Es el gol más bonito e importante de mi carrera. Era una final… Lloré de emoción», confesó con sinceridad.
Aunque tuvo palabras de consuelo para Brahim Díaz después del encuentro, diciendo que esto es parte del fútbol y lamentando lo ocurrido para Marruecos, Gueye resaltó la belleza del juego y cómo estos momentos son esenciales para crecer como futbolistas.

