En la tranquila comunidad de Son Dameto, un hecho ha sacudido la cotidianidad de sus vecinos. La Policía Local de Palma ha puesto su mirada en un hombre de 41 años, español, que al parecer no se ha podido resistir a jugar con el contador eléctrico de su vivienda. Esta historia comenzó en la mañana del 15 de enero, cuando alrededor de las 8:20 horas, los propietarios del edificio decidieron hacer sonar las alarmas tras sospechar que algo no iba bien.
Una intervención inesperada
Cuando los agentes llegaron al lugar tras recibir la llamada, la tensión estaba en el aire. Un técnico de la empresa eléctrica corroboró lo que muchos temían: el contador había sido manipulado. Al parecer, nuestro protagonista había encontrado una forma astuta de “puentear” el sistema para ahorrarse unos euros en su factura. La situación se tornó aún más complicada cuando los policías intentaron contactar con él y se encontraron con una puerta cerrada.
No les quedó otra opción que actuar ante lo evidente: habían detectado un posible delito y no podían quedarse cruzados de brazos. Así que llevaron todo lo sucedido a la Sala de Atestados, donde se han recopilado pruebas fotográficas que muestran sin lugar a dudas cómo este vecino decidió tirar a la basura las normas y defraudar el suministro eléctrico. Ahora, su caso está en manos del juzgado de Instrucción, esperando el siguiente capítulo en esta peculiar historia vecinal.

