La Champions League está en su fase decisiva, y el superordenador de Opta ha salido a la luz con sus análisis. A medida que se acerca el final de esta primera etapa, las probabilidades de cada equipo se dibujan en un lienzo lleno de sorpresas. Arsenal y Bayern se perfilan como los grandes dominadores, mientras que otros históricos como el Madrid, Barça y City navegan entre la gloria y el abismo.
Un vistazo a los favoritos
El modelo de Opta no solo muestra quiénes son los favoritos para levantar el trofeo; también desgrana las posibilidades ronda por ronda. Y ahí es donde empiezan a surgir matices significativos respecto a la clasificación actual. El Arsenal manda con una fuerza imbatible: un 100% de opciones para estar en octavos y un asombroso 84,6% para llegar a cuartos. Es evidente por qué casi le otorgan un 49% de posibilidades de jugar la final. En este torneo, ellos son los más fiables.
No muy lejos se encuentra el Bayern, quien comparte ese 100%% en octavos pero ve disminuir sus esperanzas para alzarse con la copa a un 77,7%. Detrás aparecen Liverpool y Real Madrid; los reds tienen casi asegurada su presencia en octavos con un 94,5%, mientras que el Madrid baja ligeramente en las predicciones: su probabilidad es del 83,9%%.
Aquí también está Barcelona con cifras competitivas que lo colocan en una zona intermedia; aunque están lejos del dominio total. Y no podemos olvidarnos del City, que tiene una ligera ventaja sobre otros equipos menos consistentes.
Pensando en lo que viene, Paris Saint-Germain y Tottenham parecen estar en una cuerda floja, con probabilidades apenas superiores al 50%. Por otro lado, nuestro querido Atlético aparece como un contendiente incómodo pero limitado: un escueto 48,8%% para octavos y apenas 41,6%% para cuartos. Casi como lanzar una moneda al aire.
A medida que profundizamos más abajo en la tabla encontramos sorpresas amargas: Inter y Juventus luchan por mantenerse arriba con unas posibilidades ínfimas. Mientras tanto equipos como Benfica o Ajax se encuentran atrapados en el abismo absoluto.
Sí, amigos; esto es fútbol y todo puede cambiar hasta el último minuto. La emoción está servida y nos toca disfrutar del espectáculo hasta el final.

