Rafa Jódar, el joven talento madrileño de solo 19 años, ha dejado su huella en las antípodas. Después de una intensa gira en Australia, regresa a casa con un vaso medio lleno: de 12 partidos disputados, 10 fueron victorias. No es cualquier cosa, ¿verdad? A pesar del cansancio acumulado y de haber caído ante Mensik, un rival que ya ocupa un puesto entre los mejores del mundo, Rafa se muestra optimista.
Aprender de cada experiencia
“Puede que la fatiga haya jugado un papel en mi derrota”, admite con sinceridad. “Pero no quiero achacar todo a eso. He estado jugando bien y tengo confianza”. La realidad es que ante Mensik las cosas no salieron como esperaba, pero lejos de desanimarse, Rafa elige enfocarse en lo positivo. “Hay que aprender de los errores y mirar hacia adelante”, dice mientras planea su regreso a Madrid.
Apenas le queda tiempo para descansar antes de retomar la competición. “Esta semana será complicada por el cambio horario”, confiesa. Sin embargo, tiene claro que debe hablar con su equipo para establecer un calendario que le permita seguir creciendo sin agobios. “No sé si participaré en los challengers de Tenerife”, añade con un tono reflexivo.
Su primera gira profesional ha sido enriquecedora. “Me quedo con todo lo aprendido”, señala enfáticamente. Cada partido cuenta, ya sean victorias o derrotas; todos son lecciones valiosas. Para él, el objetivo está claro: meterse entre los top100. Pero tampoco quiere perder la perspectiva: “No me cambiaría mucho; debo seguir jugando mi tenis y confiando en que los resultados llegarán”. Así es como Rafa Jódar sigue avanzando paso a paso, torneo tras torneo.

