En Bruselas, este 21 de enero, la Unión Europea ha lanzado una seria advertencia: los recientes ataques de Rusia a las subestaciones eléctricas ucranianas ponen en jaque la seguridad nuclear del país. Anitta Hipper, portavoz de Exteriores de la UE, no se ha andado con rodeos al calificar estos ataques como «imprudentes». En un comunicado que rápidamente se hizo eco en redes sociales, destacó que Rusia está sembrando el caos y creando un riesgo inaceptable de apagones en instalaciones nucleares críticas, incluyendo la histórica Chernóbil.
El desprecio hacia el sufrimiento humano
Pero lo más alarmante es lo que Hipper menciona a continuación: estas acciones reflejan el desprecio absoluto de Moscú por el sufrimiento del pueblo ucraniano y por los esfuerzos globales por alcanzar la paz. Con una firmeza que resuena, afirmó: «Seguiremos apoyando a Ucrania y frenaremos la capacidad rusa de poner en riesgo vidas humanas, incluida la posibilidad de un accidente nuclear».
Ayer mismo, el Ministerio de Energía ucraniano anunció que había conseguido restablecer el suministro eléctrico a Chernóbil tras una serie de ataques nocturnos. Sin embargo, es vital recordar que durante esos incidentes, varias líneas cruciales quedaron fuera de servicio. El Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA) ya había alertado antes sobre cómo las hostilidades están afectando severamente diversas subestaciones eléctricas del país.

