MADRID, 21 Ene. (EUROPA PRESS) – El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, no se ha guardado nada y ha hecho sonar la alarma sobre la grave situación que vive Kiev tras los recientes bombardeos rusos. Según sus palabras, un impactante 60% de la ciudad sigue a oscuras, sin electricidad ni calefacción. «Unas 4.000 casas siguen sin calefacción», ha señalado con pesar, dejando claro que las autoridades locales no están haciendo lo suficiente para solucionar el problema. Aunque ellos aseguran que los recursos están ahí, Zelenski cree que se requieren medidas más contundentes.
La lucha por sobrevivir en medio del caos
Aparte de Kiev, otras ciudades como Járkov, Sumi y Chernígov también enfrentan momentos difíciles. Sin embargo, Zelenski destaca el esfuerzo titánico de los equipos de emergencia y las empresas energéticas que trabajan sin descanso para restablecer el servicio. Desde el Ministerio del Interior ucraniano han implementado puntos de apoyo donde se reparte comida a aquellos que no tienen acceso a electricidad.
Y mientras tanto, las prioridades son claras: «misiles para la defensa aérea» y «equipos para el sector energético» son solo algunas de las peticiones que hacen al resto del mundo en busca de apoyo. Los devastadores ataques del 9 y 12 de enero han llevado al colapso del suministro eléctrico en una capital donde cientos de miles quedaron atrapados en la oscuridad durante días enteros.
A medida que las temperaturas caen hasta quince grados bajo cero, es evidente que esta crisis va más allá de lo político; afecta directamente a la vida diaria de millones. La lucha por recuperar un poco de calor y luz se convierte en una batalla constante contra el tiempo y la adversidad.

