La reciente incorporación al catálogo de Filmin del documental Ícaro: la semana en llamas, que aborda los enfrentamientos entre manifestantes y policías en Catalunya, ha desatado una tormenta. Jaume Ripoll, cofundador y director editorial de la plataforma, se ve en medio de un fuego cruzado tras las críticas surgidas a raíz de este filme. “No lo hemos producido, ni distribuido ni recomendado”, asegura con firmeza.
Un documental controvertido
Estrenado el 9 de enero, el documental ha generado reacciones encontradas. La mirada crítica de Susana Alonso y Elena García Cedillo hacia las fuerzas policiales no pasa desapercibida. Desde su lanzamiento, figuras políticas como Macarena Olona han alzado la voz en redes sociales, mientras que algunos suscriptores han decidido darse de baja e incluso han aparecido pintadas en la sede barcelonesa de Filmin.
Ripoll intenta aclarar el panorama: “El filme forma parte de un acuerdo con una distribuidora para 20 títulos”. A pesar del revuelo generado por ciertos tuits, él mismo admite no haber visto el documental antes de su estreno. “Cuando ves una película en Filmin, puedes criticarla después”, añade, haciendo hincapié en que le gustaría recuperar la confianza perdida entre sus usuarios.
Aunque Ícaro estará disponible solo hasta finales del mes actual por contrato, Ripoll defiende que cada uno debe poder ver la película y formarse su propia opinión. “No es un producto con el que yo me identifique; simplemente estoy aquí para defender la libertad artística”, concluye mientras rememora otras controversias pasadas como la del film Ciutat morta.
Al final del día, hay quienes apoyan este tipo de documentales y quienes los critican sin piedad. Pero al menos está claro: estamos ante un debate necesario sobre libertad de expresión y cómo consumimos arte hoy en día.

