La Plaça Orson Wells de Son Gotleu fue testigo, la noche del martes, de una escena que nos deja sin palabras. Un joven de apenas 22 años se encontraba inmerso en una reyerta familiar cuando, en un giro desgarrador, su propio padre, de 52 años, le propinó una puñalada. La violencia estalló en plena calle, y el resultado fue devastador.
Los servicios de emergencia no tardaron en llegar al lugar. El Servicio de Atención Médica Urgente (SAMU 061) movilizó rápidamente una ambulancia de Soporte Vital Avanzado. Los paramédicos hicieron lo posible para estabilizar al joven antes de llevarlo urgentemente al Hospital Universitario Son Espases. Era crítico; la herida en su abdomen no era cualquier cosa.
Un desenlace inesperado
Pero ahí no terminó la historia. Su padre, tras el altercado, también necesitaba atención médica debido a las múltiples contusiones que había sufrido. Así que otro equipo de emergencias lo trasladó a un centro hospitalario diferente. La situación es realmente inquietante; ¿qué lleva a una persona a atacar a su propia sangre?
A pesar del despliegue médico con varias unidades de Soporte Vital Avanzado y Básico presentes esa noche, queda un gran vacío ante este acto tan brutal y desafortunado. En momentos así, todos nos preguntamos qué puede estar sucediendo dentro del hogar para que la violencia se manifieste tan cruda y repentinamente.

