El Eibar sigue en su particular batalla sin cuartel. Ayer, en Granada, los armeros dejaron claro que todavía no han conseguido meter ese gol que tanto anhelan en sus desplazamientos. Cuatro partidos consecutivos sin marcar como visitantes es un lastre pesado que se hace notar. Y lo más alarmante: solo han podido disparar a puerta en dos ocasiones durante sus últimos tres encuentros.
Una defensa sólida, pero ¿y la delantera?
A pesar del empate a cero contra un rival directo como el Granada, que en teoría debería ser motivo de celebración, lo cierto es que la sombra de la victoria sigue alargándose para el Eibar. El equipo de Beñat San José ha mostrado una mejoría defensiva que no se puede negar, pero eso no basta. La ofensiva brilla por su ausencia y las estadísticas son claras: han pasado más de dos meses sin celebrar un gol lejos de Ipurua. El último fue en El Molinón el 16 de noviembre. ¡Ya llovió desde entonces!
Un punto sumado está bien, pero si seguimos así, ¿a dónde vamos a parar? En los últimos 270 minutos como visitantes apenas han realizado 2 remates a puerta. Eso es casi como si se hubieran ido a jugar al parque con los amigos. De hecho, salieron de Córdoba sin siquiera intentar tirar entre los tres palos y ayer volvieron a repetir esa misma historia triste.
Es evidente que algo debe cambiar pronto porque depender únicamente del juego en casa puede llevar al equipo a situaciones complicadas. Los aficionados se preguntan: ¿dónde están esos goles? Y nosotros solo podemos esperar que esta situación mejore antes de que sea demasiado tarde.

