En la vibrante Palma, donde el arte y la música se entrelazan, encontramos a Roser Amills, una escritora que ha decidido compartir su viaje emocional junto a su pareja, Miguel Ángel Cordero. Juntos han lanzado un videoclip titulado «Amor a tropiezos», una especie de «terapéutico punk» que busca conectar con las parejas y recordarles que el amor no siempre es fácil.
Miguel, un empresario con un pasado marcado por los 80 y sus desafíos, ha estado trabajando en un proyecto musical muy personal. Sin nombre definido aún, él lo describe como una canción protesta que pretende despertar conciencias. En este contexto, Roser y él decidieron escribir juntos la letra de esta nueva canción. «En un mundo tan deshumanizado, poner palabras a lo íntimo es casi un acto de resistencia», dice Roser.
Una colaboración enriquecedora
La experiencia de escribir juntos ha sido divertida para ellos. «Escribir canciones siempre trae ese reto; ¡nos hemos divertido mucho!», confiesa Roser. Y aunque hay risas en su voz al hablar sobre cómo les ha ayudado en su relación, también hay una profunda verdad: reconocer que ambos son quienes son y eso está bien, siempre que haya conciencia.
A medida que charlan sobre el amor, surge una reflexión interesante: “Amar a largo plazo es definitivamente a tropiezos”. ¿Qué significa esto? Para Roser, implica aprender a aceptar tanto nuestros propios defectos como los del otro. No se trata solo de enamorarse; amar en toda su complejidad es todo un desafío.
Pese a sus experiencias pasadas con otros proyectos musicales que no prosperaron –como Senyors Tranquil– ambos están abiertos a nuevas posibilidades y esperan llevar su música al escenario algún día. «Nos encantaría ver cómo reacciona la gente en directo», añade Miguel entre risas.
Bajo esa atmósfera creativa e impulsada por el punk como medio de protesta ante injusticias actuales –como el auge del fascismo global– se siente palpable la urgencia de seguir creando. La ironía y la crítica inteligente son herramientas poderosas en estos tiempos difíciles. En palabras de Roser: “Punk contra Trump; inteligencia contra Trump.”

