El Juvenil A del Real Madrid se ha plantado en los octavos de final de la Copa tras arrollar al Cádiz con un contundente 4-0. En esta ocasión, el protagonista indiscutible fue Gabri Valero, un extremo que se convirtió en una auténtica pesadilla para la defensa rival, ofreciendo dos asistencias que sellaron el triunfo en el debut triunfal de Álvaro López como entrenador.
Un partido lleno de oportunidades
Desde el primer minuto, el Madrid mostró su intención de deshacerse del muro amarillo. Se hicieron fuertes en campo contrario y comenzaron a llegar con peligro desde todas las posiciones: córners, faltas e incluso disparos lejanos. Pero aunque generaron muchas ocasiones, el portero Aitor estuvo atento bajo palos y detuvo lo que pudo. Hasta que llegó ese momento decisivo a los 31 minutos: Gabri realizó una brillante ‘bicicleta’, dejó atrás a su marcador y puso un centro perfecto que Adri Pérez convirtió en gol con un cabezazo espectacular.
No contentos con eso, los chicos del Madrid siguieron presionando y mantuvieron al Cádiz lejos de su área. Ya en la segunda parte, no pasaron seis minutos para que Gabri volviera a brillar, inventándose otro pase maravilloso al segundo palo donde Ariel apareció para poner el segundo tanto en el marcador. Con un 2-0 a favor, el equipo controló el partido sin problemas.
En la recta final, ya sin dejar resquicio a la sorpresa, llegaron dos golazos más: primero Reyes y luego Enzo Alves sentenciaron la goleada. Así fue como se cerró un encuentro donde el dominio madridista fue abrumador y emocionante para todos los presentes. El próximo reto será enfrentar al Mallorca en Valdebebas, pero esta victoria quedará grabada como un gran paso adelante.

