MADRID, 18 Ene. (EUROPA PRESS) – Donald Trump no se detiene en su ambicioso proyecto de establecer una Junta de la Paz para Gaza, y ha decidido extender la mano a sus aliados más cercanos en Europa: Hungría e Italia. Este domingo, tanto Viktor Orbán como Giorgia Meloni han confirmado que aceptan con gusto esta propuesta. “Por supuesto que hemos aceptado”, escribió Orbán en sus redes sociales, expresando su satisfacción al ser considerado como ‘miembro fundador’ de esta iniciativa que busca gestionar la complicada realidad tras el conflicto en Gaza.
Un nuevo camino hacia la paz
La Junta, presidida por Trump, tendrá una estructura ejecutiva que se encargará de trabajar codo a codo con tecnócratas palestinos. En el caso de Italia, Meloni también ha manifestado su entusiasmo durante un viaje oficial a Seúl: “Nos ha invitado a unirnos. Creo que Italia puede desempeñar un papel destacado y estamos listos”, señaló. Esto nos lleva a preguntarnos qué papel jugarán estos líderes en este nuevo escenario.
No es la primera vez que Trump extiende estas invitaciones; el sábado pasado hizo lo mismo con otros mandatarios como Recep Tayyip Erdogan y Abdelfatá al Sisi, además del recién elegido Javier Milei desde Argentina y los líderes de Canadá y Paraguay. Sin duda, cada uno de ellos tiene su propia visión sobre cómo alcanzar la paz en una región tan convulsa.

