La noche del pasado domingo se tornó amarga para Santi Comesaña. El centrocampista, que celebraba su cien partidos como jugador del Villarreal, salió del campo con un sabor a derrota que le dejó un mal sabor de boca. No solo por el resultado adverso frente al Real Betis (2-0), sino también por la expulsión que recibió en la segunda mitad, una situación que eclipsó lo que debería haber sido una celebración.
Un camino lleno de altibajos
Comesaña, uno de los pilares del equipo esta temporada, llegó a Sevilla con la ilusión de alcanzar esa cifra mágica. En total, ha defendido la camiseta amarilla en 80 encuentros de LALIGA EA Sports, 7 en Copa del Rey, 7 en Europa League y 6 en Champions League. Sin embargo, la alegría se tornó tristeza cuando vio cómo el árbitro le mostraba la cartulina roja. Esta es ya su segunda expulsión desde que forma parte del Villarreal; recordamos aquella ocasión en el Celta-Villarreal de la temporada 2023/24, donde el VAR cambió una amarilla por rojo.
El entrenador del Villarreal, Marcelino García, no pudo ocultar su descontento tras el partido. «La acción es evitable», comentó visiblemente afectado. Su preocupación no solo radica en la expulsión de Comesaña sino también en las constantes bajas por lesiones; Pedraza tuvo que abandonar el campo tras sufrir una rotura en el tabique nasal debido a un codazo que no fue sancionado como falta.
Aunque este centenario llegó con tropiezos y contratiempos, es innegable que Santi Comesaña se ha consolidado como uno de los referentes dentro del vestuario amarillo. Ahora queda esperar cómo manejará el equipo estas situaciones difíciles y si aprenderán a evitar caer en ellas nuevamente.

