En un partido de esos que se recordarán, el Bayern de Múnich se impuso al Leipzig con un contundente 1-5 en su visita a la ciudad alemana. Después de una primera parte donde los locales pusieron en apuros a los bávaros, todo cambió tras el descanso. Y sí, Jamal Musiala, tras seis meses de ausencia por lesión, hizo su gran regreso repartiendo asistencias y dejando claro que sigue siendo una joya del fútbol.
Un inicio complicado para el Bayern
No es fácil enfrentar al Leipzig; lo sabemos todos. A pesar de que en la primera jornada les endosaron un ‘set’, este equipo demostró que no iba a ser sencillo. Con una presión alta y un ritmo frenético, lograron adelantarse 1-0 gracias a Romulo, quien se anticipó a la defensa bávara. La grada disfrutaba mientras Klopp sonreía desde su asiento.
Los primeros minutos fueron complicados para el Bayern. Neuer tuvo que sacar manos milagrosas y evitar lo que podría haber sido un desastre total antes del descanso. Pero ese gol les sacudió; era hora de reaccionar o perder su estatus de invictos en Bundesliga.
Con Kimmich entrando al campo después del descanso, el panorama comenzó a cambiar. En menos de cinco minutos, Gnabry puso las cosas en su sitio con un gol que desató la locura entre los aficionados. A partir de ahí, el Bayern fue como un tren imparable: encerrando al Leipzig en su propia área y jugando con confianza.
La entrada de Michael Olise fue clave; desbordó por la derecha y centró para Kane, quien anotó tras aprovechar un resbalón rival. El esfuerzo del Leipzig empezaba a agotarse y aunque Neuer tuvo otra intervención crucial ante Diomande, ya no había forma de detener el vendaval.
Y aquí llega lo mejor: Jamal Musiala reapareció para poner la guinda al pastel con una asistencia brillante en el cierre del partido. Un regreso triunfal que llenó de esperanza a todos los seguidores del Bayern y mostró que este equipo está listo para seguir dominando.

